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15 nov 2014

Corazón que arde de la Beata Teresa de Calcuta



Un corazón lleno de alegría es resultado de un corazón que arde de amor. La alegría no es solo cuestión de temperamento, siempre resulta difícil conservar la alegría, motivo mayor para tratar de adquirirla y de hacerla crecer en nuestros corazones.

La alegría es oración; la alegría es fuerza; la alegría es amor. Da más quien da con alegría.

A los niños y a los pobres, a todos los que sufren y están solos, bríndales siempre una sonrisa alegre; no solo les brindes tus cuidados sino también tu corazón.

Tal vez no podamos dar mucho, pero siempre podemos brindar la alegría que brota de un corazón lleno de amor.

Si tienes dificultades en tu trabajo y si las aceptas con alegría, con una gran sonrisa, en este caso, como en muchas otras cosas, verás que tu bien sí funciona.

Además, la mejor manera de mostrar tu gratitud está en aceptar todo con alegría.

Si tienes alegría, esta brillará en tus ojos y en tu aspecto, en tu conversación y en tu contento. No podrás ocultarla porque la alegría se desborda.

La alegría es muy contagiosa. Trata, por tanto, de estar siempre desbordando de alegría donde quiera que vayas.

La alegría, ha sido dada al hombre para que se regocije en Dios por la esperanza del bien eterno y de todos los beneficios que recibe de Dios. Por tanto, sabrá como regocijarse ante la prosperidad de su vecino, como sentirse descontento ante las cosas huecas.

La alegría debe ser uno de los pivotes de nuestra existencia, es el distintivo de una personalidad generosa. En ocasiones, también es el manto que cubre una vida de sacrificio y entrega propia. La persona que tiene este don muchas veces alcanza cimas elevadas. Él o ella es como el sol en una comunidad.

Deberíamos preguntarnos: "¿En verdad he experimentado la alegría de amar?" el amor verdadero es un amor que nos produce dolor, que lastima y, sin embargo, nos produce alegría. Por ello debemos orar y pedir valor para amar.

Quien Dios te devuelva en amor todo el amor que hayas dado y toda la alegría y la paz que hayas sembrado a tu alrededor, en todo el mundo.

Corazón que arde
Autora: Madre Teresa de Calcuta

Fuente: blogcatolicogotitasespirituales

5 sept 2012

Homenaje a la Beata Madre Teresa de Calcuta: 5 de Septiembre



Jesús mío,

ayúdame a esparcir tu fragancia 

dondequiera que yo vaya.


Inunda mi alma con tu espíritu y tu vida; 

penetra todo mi ser y toma de él posesión

de tal manera, que mi vida no sea en

adelante sino una irradiación de la tuya.



 
Quédate en mi corazón con una unión tan

íntima, que las almas que tengan contacto

con la mía puedan sentir en mí tu presencia

y que al mirarme, olviden que yo existo

y no piensen sino en TI. 



Quédate conmigo:

Así podré convertirme en la luz para los 

otros…

Esa luz, Oh Jesús,

vendrá toda de Ti;

ni uno sòlo de sus rayos será mío:

yo te serviré apenas de instrumento

para que Tú ilumines a las almas a

través de mí.



Déjame alabarte en la forma que te es más 

agradable, llevando mi lámpara encendida

para disipar las sombras en el camino de

otras almas.


Déjame predicar tu Nombre con palabras

o sin ellas….

Con mi ejemplo, con la fuerza de tu atracción,

con la sobrenatural influencia de mis obras,

con la fuerza evidente del amor que mi 

corazón siente por Ti.





Oremos con la Beata Madre Teresa de Calcuta con este power point:


24 abr 2012

¿Quién es Jesús?

La Beata Madre Teresa de Calcuta definió a Jesús con estos preciosos versos:

Para mí, Jesús es,
El Verbo hecho carne.
El Pan de la vida.
La Víctima sacrificada en la cruz por nuestros pecados.
El Sacrificio ofrecido en la Santa Misa por los pecados del mundo y por los míos propios.
La Palabra, para ser dicha.
La Verdad, para ser proclamada.
El Camino, para ser recorrido.
La Luz, para ser encendida.
La Vida, para ser vivida.
El Amor, para ser amado.
La Alegría, para ser compartida.

El Sacrificio, para ser dado a otros.
El Pan de Vida, para que sea mi sustento.
El Hambriento, para ser alimentado.
El Sediento, para ser saciado.
El Desnudo, para ser vestido.
El Desamparado, para ser recogido.
El Enfermo, para ser curado.
El Solitario, para ser amado.
El Indeseado, para ser querido.
El Leproso, para lavar sus heridas.
El Mendigo, para darle una sonrisa.
El Alcoholizado, para escucharlo.
El Deficiente Mental, para protegerlo.
El Pequeñín, para abrazarlo.
El Ciego, para guiarlo.
El Mudo, para hablar por él.
El Tullido, para caminar con él.
El Drogadicto, para ser comprendido en amistad.
La Prostituta, para alejarla del peligro y ser su amiga.
El Preso, para ser visitado.
El Anciano, para ser atendido.
Para mí, Jesús es mi Dios.
Jesús es mi Esposo.
Jesús es mi Vida.
Jesús es mi único Amor.
Jesús es mi Todo.
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