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7 dic 2014

Oración - Reflexión María Inmaculada Concepción


¡QUIÉN PUDIERA COMO TÚ, MARÍA! 
Llamas, María, silenciosamente
acompañada y rodeada de Misterios
y lo haces así porque, tu vida, fue grande en el silencio
porque, Dios, y nadie más, ocupó lo más santo de tus entrañas
porque, Dios, y nadie más, gustó la beldad interna  de tu cuerpo.

¡QUIÉN PUDIERA COMO TÚ, MARÍA!
Decir al mundo que, en la pequeñez,
está el secreto de la felicidad y el asombro.
Que, en la humildad, se funde la llave para conquistar a Dios,
que, en la docilidad, es  donde uno se llena de la fuerza divina.

¡QUIÉN PUDIERA COMO TÚ, MARÍA INMACULADA!
Poseer aquella perfección  que al mismo Dios enamora
asaltar algunos de esos dones tuyos
con los que fuiste capaz de robar el mismo corazón al Creador,
Vivir sintiéndonos amados por esa fuerza alta y extraña
que, cuando se acoge, es oasis de eternidad y de paz.

¡QUIÉN PUDIERA COMO TÚ, MARÍA!
Responder siempre “SÍ” sin mirar a lo que atrás se deja.
Ofrecer al Señor  el campo de nuestro interior,
limpio y convertido, cuidado y reluciente
y que, Él, pudiera acampar sin miedo a ser rechazado.

Caminar, como Tú lo haces, sin temor ni temblor
sabiendo que, cuando Dios entra por una ventana de tu casa,
la ilumina con rayos de paz y de alegría desbordantes.

Gracias, Virgen Inmaculada: eres don y regalo.
Don para nuestra Iglesia
Regalo para todo el pueblo que, en nuestras luchas y debilidades, rezamos, cantamos, proclamamos y veneramos
tu inmensa pureza de Madre coronada de estrellas.

Amén.
Javier Leoz

7 dic 2013

Preciosa Oración para rezar a la Virgen Inmaculada Concepción en este Adviento


¡Y qué cortos y qué largos se hicieron los nueve meses! Largos para mi cabeza, para el corazón muy breves. Estaba dentro de mí y aunque a Él no le sentía, sentía cómo mi sangre al rozarle sonreía.

Nadie notó en Nazaret lo que estaba sucediendo: que teníamos dos cielos, uno arriba, otro creciendo. ¡Qué envidia me tuvo el cielo durante los nueve meses! El albergó al Dios eterno. Yo tenía al Dios creciente. ¡Qué fácil le fue todo al buen Gabriel! Vino, dio su mensaje y se fue. Se fue sin aclararme nada de nada, y dejó mil preguntas en mis entrañas. ¿Y quién me las responde si miro al cielo? ¿Este Dios que llevo dentro? ¿Dios está en el cielo? ¿El cielo está en Dios? Y yo por los montes llevando a los dos.

Si estaba hecho de carne ¿era carne de cristal? Y Yo pisaba con miedo, no se me fuera a quebrar. Cuando yo respiraba respiraba Él; cuando yo bebía, bebía también el autor del aire,

del agua y la sed.

¿Y cómo podría ser Dios tan sencillo si dentro de mí pesaba poco más que un cantarillo? Yo acariciaba mi seno para tocarle, porque Él estaba allí al tiempo que en todas partes.


Imagenes GIF con movimiento
¡Qué fácil le fue todo al buen Gabriel! Dijo que es Dios y es hombre, dijo que es hijo y rey...
Ay en lo demás, Señor, puse la fe.

Si yo no hubiera podido engendrar sin ser mujer ¿por qué los hombres desprecian lo más que se puede ser? Los niños de Nazaret corren y saltan conmigo: son como abejas que buscan miel en el rosal florido.

Cuando yo me alimento, Dios de mi vida, ¿sostengo yo tu sangre o Tú la mía? Cuando miro en la fuente el agua clara, pienso que son tus ojos que se adelantan.

No sé qué dijo el ángel de un dolor y una cruz. Sé que en la noche sangro temiendo que seas Tú. Si yo he sido pobre Tú lo serás más. Porque Dios es pobre si es Dios de verdad.

Las mujeres con envidia contemplan mi gravidez y no saben que soy madre más que de carne, de fe. Cada noche miro al cielo y recuento las estrellas. Falta una y yo lo sé.
¡Pero qué ganas de verla!

Imagenes GIF con movimiento

José mira y me dice: ¿Cómo estás? ¿Cómo está Él? Le respondo: Yo esperando y Él ardiendo a todo arder. Antes de que Tú vinieras yo vivía en oración. Ahora ya ¿para qué si somos uno, los dos? Cuando llevo hasta mi boca el tierno pan recién hecho, me parece que comulgo la carne que llevo dentro. Esclava soy, esclava fui, pero mis cadenas yo no las rompí:

me las dieron rotas cuando nací.

Cuando escucho cómo saltas de gozo dentro de mí, pienso: ¿En un mundo tan triste le dejarán ser feliz? ¿Y Tú, pequeño mío, cómo vas a poder liberar a este mundo que esclavo quiere ser?

Temo que no será fácil, mi amor, que no será fácil ser Salvador. Con mi  “sí” se abrió Dios mismo, y con su “sí”, mis entrañas, y con un “sí” de los dos se abrió el reino de las almas.

Lo creo y no me lo creo, no me lo puedo creer, pues sé que Él es más que un hombre siendo sólo yo mujer. Si dicen que fe es no ver las cosas con la mirada, yo sé que no he visto a nadie cuando Él llegó a mis entrañas.

Fuente: educadormarista.com

7 dic 2012

Una poderosa intercesión: Nuestra Madre Inmaculada Concepción

 
1)   Para saber
 
Cada año la Iglesia celebra la fiesta de la Inmaculada Concepción y la prepara con nueve días de anticipación, es la llamada “Novena a la Inmaculada”.
 
El Papa Benedicto XVI nos invita a ofrecer a la Virgen nuestra oración, invocaciones de agradecimiento y de súplica: agradecimiento por el don de la fe y por todo el bien que diariamente recibimos de Dios; y súplica por las diferentes necesidades, por la familia, la salud, el trabajo, por todas las dificultades que la vida nos lleva a encontrar.
 
Hemos de saber que siempre es mucho más importante lo que recibimos de María, respecto a lo que le ofrecemos. Su «mensaje» no es otro sino Jesús. Gracias a él y por él ella es la Inmaculada. Y como el Hijo de Dios se hizo hombre por nosotros, también ella, su Madre, fue preservada del pecado por nosotros, como anticipación de la salvación de Dios para cada hombre. Así María nos dice que todos estamos llamados a abrirnos a la acción del Espíritu Santo para poder llegar a ser, en nuestro destino final, inmaculados, plena y definitivamente libres del mal.
 
 http://radiocristiandad.files.wordpress.com/2009/01/inmaculada.jpg
 
2) Para pensar
 
Don Pedro Montserrat era el párroco de una iglesia, y contaba la eficacia de rezar tres Avemarías todos los días. Sucedió que un día fue una señorita a pedirle que fuera a atender a su padre que estaba enfermo. Le indicó la dirección y se marchó. El sacerdote llegó al edificio y subió al segundo piso donde llamó a la puerta. Le abrió una señora a quien le preguntó por el enfermo. La señora le indicó con extrañeza la habitación en la que estaba su marido. Al entrar el sacerdote, el anciano enfermo se alegró y le pidió: “Ayúdeme, padre. No me he confesado desde mi primera comunión”.
 
Después de confesarlo y administrarle los Santos Óleos, don Pedro volvió tranquilo a su parroquia. Pero al día siguiente volvió la misma joven para pedirle que fuera a ver a su padre. El sacerdote le explicó que ya había ido a atenderlo, pero ella insistía en que no había ido. Hasta que se aclaró todo: en lugar del piso tercero, el sacerdote había ido al segundo. Así que volvió al edificio. Aprovechó para visitar al que había atendido por equivocación, quien le dijo: “Padre, yo he sido muy malo. Pero mi madre me enseñó a rezar tres Avemarías a la Virgen todos los días. Y siempre las he rezado. Usted no se equivocó, lo trajo la Virgen. Todos los hombres me han abandonado, pero la Virgen no me ha dejado”.
 
 
 
3) Para vivir
 
Estos días también podemos preparar la fiesta de la Virgen fomentando el trato con ella por medio de algún acto de piedad mariano como puede ser el Rosario o alguna otra invocación mariana.
 
El Papa recodaba que Ella nos mira con el amor mismo del Padre y nos bendice. Se comporta como nuestra «abogada», y aunque todos hablaran mal de nosotros, ella hablaría bien, porque su corazón inmaculado está sintonizado con la misericordia de Dios.
 
Terminaba el Papa por pedirle a la Virgen que nos infunda la fuerza para rechazar el mal y elegir el bien, incluso cuando cuesta e implica ir contracorriente, y que nos de la alegría de sentirnos amados por Dios, bendecidos por él, predestinados a ser sus hijos inmaculados.
 
Pbro. José Martínez Colín

29 nov 2012

Recursos Catequesis: Inmaculada Concepción

Busca las diferencias:

Colorea a Nuestra Madre Inmaculada Concepción:







Haz un lapicero para guardar tus lápices:




Marcapáginas de la Inmaculada Concepción:


Ficha para catequesis La Inmaculada Concepción:















Colorea a Santa Ana, la mamá de la Virgen María:








Colorea la Inmaculada Concepción:




Tarjetas de la Virgen María:






Fuente: http://elrincondelasmelli.blogspot.com.es


Estudiamos el cuadro del pintor Francinco Zurbarán: "La Inmaculada Concepción":

26 nov 2012

Preciosa reflexión sobre el lápiz de María Inmaculada Concepción


Estaba Jesús mirando cómo, María, escribía una carta. Movido por la curiosidad, le preguntó a su madre:

-¿María; qué estás escribiendo? ¿Tal vez algo sobre los dos? ¿Pensamientos sobre Dios o sobre mí?

La Virgen dejó de escribir, sonrió, cogió en su regazo a Jesús y le contestó:
-Estoy escribiendo sobre ti, sobre José, sobre Dios, sobre el mundo y hasta de mí misma. Sin embargo, más importante que las letras, es el lápiz que estoy utilizando. Me gustaría que, el cristiano, fuese como él en distintos momentos de la vida.


Jesús miró al lápiz intrigado, y no vio nada de especial en él, y preguntó de nuevo a María:
-¿Qué tiene de especial ese lápiz?

María le respondió:
-Todo depende del modo con que mires las cosas. Hay en él cinco cualidades que, si consigue el cristiano mantenerlas, harán siempre de ellos personas con paz en el mundo.


Primera cualidad
Puedes hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que existe una mano que guía tus  pasos. A esta mano, yo, la llamo Dios.
 Él siempre te conducirá en dirección a su voluntad.
Doy gracias a Dios, porque fui escogida por Él, pero –sobre todo-
 porque me dejé guiar por su certera mano.


Segunda cualidad
De vez en cuando necesitas dejar lo que estás escribiendo y utilizar el sacapuntas. Ello hace que el lápiz sufra un poco,
pero al final, estará más afilado.
Por lo tanto, hay que ser capaces de soportar.
Los dolores, a uno, le hacen situarse en la vida y hasta madurar.
Engrandezco a Dios porque, a pesar de las dificultades,
nunca me eché atrás.
 Fui afinada con el sacapuntas del Espíritu Santo.
  
Tercera cualidad
El lápiz siempre permite que usemos una goma para
 borrar lo que está mal. 
Corregir algo que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante y necesario para
mantenernos en el camino de la justicia.
Dios no quiso que, como sierva suya,  conociese el pecado. Gracias a eso, y a la inspiración de Dios, en mi ser Inmaculada pisé la serpiente del mal.


Cuarta cualidad

Lo que realmente importa en el lápiz no es la madera

ni su forma exterior,
 sino el grafito que hay dentro.
 Por lo tanto, cuidemos siempre lo que sucede en nuestro interior.
Tal vez, a Dios, eso dicen de mí…se interesó por la belleza interior de mi corazón. Ojala sepáis cuidar, valorar y gustar lo que yo reservé para Dios y lo que Dios descubrió en mis entrañas: la riqueza espiritual.



Quinta cualidad
El lápiz siempre deja una marca. De la misma manera, habéis de saber que todo lo que hagáis en la vida, dejará trazos. Por eso intentad ser conscientes de cada acción.

Su figura y su presencia, en nuestros pueblos y ciudades, en nuestra vida cristiana, eclesial y hasta en el nombre, que miles de personas llevan, sigue dejando una huella imborrable que, ni el viento secularizador, ha logrado eclipsar: su sencillez, su obediencia, su sí, su ternura,  su fe, su esperanza, su amor y su calor de Madre.

¿Qué tal si comenzamos a utilizar el lápiz de María Inmaculada ?



8 dic 2011

QUIÉN PUDIERA COMO TÚ, MARÍA!
Llamas, María, silenciosamente
acompañada y rodeada de Misterios
y lo haces así porque, tu vida, fue grande en el silencio,
porque Dios, y nadie más, ocupó lo más santo de tus entrañas,
porque Dios, y nadie más, gustó la beldad interna  de tu cuerpo.
¡QUIÉN PUDIERA COMO TÚ, MARÍA!
Decir al mundo que, en la pequeñez,
está el secreto de la felicidad y el asombro.
Que, en la humildad, se funde la llave para conquistar a Dios.
Que, en la docilidad, es  donde uno se llena de la fuerza divina.
¡QUIÉN PUDIERA COMO TÚ, MARÍA INMACULADA!
Poseer aquella perfección  que al mismo Dios enamora,
asaltar algunos de esos dones tuyos
con los que fuiste capaz de robar el mismo corazón al Creador.
Vivir sintiéndonos amados por esa fuerza alta y extraña
que, cuando se acoge, es oasis de eternidad y de paz.
¡QUIÉN PUDIERA COMO TÚ, MARÍA!
Responder siempre “SÍ” sin mirar a lo que atrás se deja.
Ofrecer al Señor  el campo de nuestro interior,
limpio y convertido, cuidado y reluciente,
y que, Él, pudiera acampar sin miedo a ser rechazado.
Caminar, como Tú lo haces, sin temor ni temblor,
sabiendo que, cuando Dios entra por una ventana de tu casa,
la ilumina con rayos de paz y de alegría desbordantes.
Gracias, Virgen Inmaculada: eres don y regalo.
Don para nuestra Iglesia.
Regalo para todo el pueblo que, en nuestras luchas y debilidades, rezamos, cantamos, proclamamos y veneramos tu inmensa pureza de Madre coronada de estrellas.Amén.


Los niños han coloreado flores a nuestra Madre, con mucho cariño y en la Eucaristía, se las han ofrecido. Se han comparado con un árbol seco al que María lo transforma en un árbol florido.



8 de Diciembre: Día de la Inmaculada Concepción

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