3 nov 2014

Decálogo del Catequista


I. Cuidar mi vocación de catequista con la oración y la formación permanente. 


II. Estudiar y amar la Palabra de Dios como fuente principal de la catequesis. 

III. Crecer en el amor a Cristo, a la Iglesia y a cada hermano.

IV. Desarrollar mi vida espiritual con la vivencia de los sacramentos y la participación activa a favor de la comunidad cristiana. 

V. Dar testimonio de Cristo en toda circunstancia. 

VI. Trabajar en común unión con los sacerdotes y mis hermanos en la fe. 

VII. Preparar con seriedad y creatividad todos los encuentros catequísticos. 

VIII. Participar con entusiasmo en los encuentros de formación, de oración y de programación de las catequesis. 

IX. Servir con humildad y respeto, confiando más en la acción del Espíritu Santo que en mis méritos. 

X. Revisar y purificar mis motivaciones para evitar la rutina y la autosuficiencia.

Fuente: http://www.javierleoz.org/

Oración del catequista


Señor Jesús:

Aquí me tienes para servirte
y colocar a tus pies la labor

en que estoy empeñado.
Tú me escogiste para ser catequista,
anunciador de tu Mensaje a los hermanos.
Me siento muy pequeño e ignorante,
soy a menudo inconstante,
pero sé que Tú me necesitas.
Gracias por confiar en mí, pequeño servidor tuyo.
Estoy pronto a cumplir esta hermosa tarea
con sencillez y modestia, amor y fe.
Quiero ser instrumento tuyo
para despertar en muchos hermanos:
cariño por tu persona,
confianza en tus promesas,
deseos de seguirte como discípulo.

Fuente: Javier Léoz

¿Qué nos enseña la vida de San Martín de Porres?


La vida de San Martín nos enseña:

* A servir a los demás, a los necesitados. San Martín no se cansó de atender a los pobres y enfermos y lo hacía prontamente. Demos un buen servicio a los que nos rodean, en el momento que lo necesitan. Hagamos ese servicio por amor a Dios y viendo a Dios en las demás personas.

* A ser humildes. San Martín fue una persona que vivió esta virtud. Siempre se preocupó por los demás antes que por él mismo. Veía las necesidades de los demás y no las propias. Se ponía en el último lugar.
A llevar una vida de oración profunda. La oración debe ser el cimiento de nuestra vida. Para poder servir a los demás y ser humildes, necesitamos de la oración. Debemos tener una relación íntima con Dios

* A ser sencillos. San Martín vivió la virtud de la sencillez. Vivió la vida de cara a Dios, sin complicaciones. Vivamos la vida con espíritu sencillo.

* A tratar con amabilidad a los que nos rodean. Los detalles y el trato amable y cariñoso es muy importante en nuestra vida. Los demás se lo merecen por ser hijos amados por Dios.

* A alcanzar la santidad en nuestra vidas. Por alcanzar esta santidad, luchemos...

* A llevar una vida de penitencia por amor a Dios. Ofrezcamos sacrificios a Dios.


San Martín de Porres se distinguió por su humildad y espíritu de servicio, valores que en nuestra sociedad actual no se les considera importantes. Se les da mayor importancia a valores de tipo material que no alcanzan en el hombre la felicidad y paz de espíritu. La humildad y el espíritu de servicio producen en el hombre paz y felicidad.

Fuente:blogcatolicogotitasespirituales

31 oct 2014

Un Retrato Santa Teresa de Jesús por D. Ignacio Domínguez





Autor: D. Ignacio Domínguez

Fuente: Hoja Parroquial EL Valle Noviembre 2014

Una vez más, desde O Sol Xa Saíu felicitamos a D. Ignacio por la hoja parroquial que publica mes a mes. Hoy copiamos "Un Retrato" donde D. Ignacio entre versos describe a Santa Teresa de Jesús haciendo brillar con sonoridad a esta santa en el V Centenario de su nacimiento. 


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