16 sept. 2014

Reflexión: La parábola de la rosa



Un hombre plantó una rosa y trabajó
regándola constantemente.
Antes que de ella apareciese algún indicio,
él la examinó y vio el botón que en breve abriría,
mas notó espinas sobre el tallo y pensó:
¿Cómo puede una flor tan bella venir
de una planta rodeada de espinas tan afiladas?

Entristecido por este pensamiento,
él se negó a regar la rosa y antes
de estar pronta para abrir, ella murió.

Así sucede con muchas personas.
Dentro de cada alma hay una rosa:
son las cualidades dadas por Dios.

Dentro de cada alma tenemos también
las espinas: sólo que falta que aparezcan
nuestras rosas.

Muchos de nosotros nos miramos
y vemos sólo las espinas, los defectos.

Nosotros nos desesperamos, pensando
que nada de bueno puede venir de nuestro interior.
Nos negamos a regar, a cultivar dentro nuestro,
y consecuentemente, eso muere.

Nunca percibimos nuestro gran potencial.
Algunas personas no ven la rosa dentro
de ellas mismas, por lo tanto alguien más
debe mostrárselas.

Uno de los mayores dones que una persona
puede poseer o compartir es ser capaz
de pasar por las espinas y encontrar
la rosa dentro de otras personas.

Esta es la característica del amor.
Mirar una persona y conocer
sus verdaderas faltas.
Aceptar a aquella persona en su vida,
en cuanto reconoce la belleza en su alma
y ayudarla a percibir que ella puede superar
sus aparentes imperfecciones.

Si nosotros mostramos a esas personas
la rosa que está creciendo en su interior,
ellas superarán sus propias espinas.
Sólo así ellas podrán ver abrirse sus rosas,
muchas veces.

4 comentarios:

  1. Qué maravillosa es esta parábola de la rosa. Cuanto nos enseña para la convivencia entre los amigos.
    Destaco estas palabras:

    Uno de los mayores dones que una persona
    puede poseer o compartir es ser capaz
    de pasar por las espinas y encontrar
    la rosa dentro de otras personas.

    Que veamos siempre detrás de las espinas las rosas preciosas que da la amistad cuando está bien fundamentada..

    Sigue enseñando estas maravillas y Dios te bendecirá, como lo hará Santa María, que preside este blog
    Sigue...no te canses. .

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  2. La parábola de la rosa me hace pensar...
    Os habéis dado cuenta de la gran enseñanza de la parábola?.
    Como en el comentario anterior yo también copio lo que me ha llamado la atención especialmente:

    Así sucede con muchas personas.
    Dentro de cada alma hay una rosa:
    son las cualidades dadas por Dios.

    Dentro de cada alma tenemos también
    las espinas: sólo que falta que aparezcan
    nuestras rosas.

    Pero queremos rosas sin espinas,,,amistades o amor...sin que nos cueste nada.

    Si alguien consigue rosas sin espinas. amistad y amor sin contrapartida, es que la rosas no son naturales, son flores artificiales, como la amistad o el amor...será artificial como las flores artificiales.
    Cuánto nos enseña la parábola de las rosas!!!

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  3. Si nosotros mostramos a esas personas
    la rosa que está creciendo en su interior,
    ellas superarán sus propias espinas.
    Sólo así ellas podrán ver abrirse sus rosas,
    muchas veces.

    ResponderEliminar
  4. Me ha gustado mucho esta entrada. La recomendaré a mis amigos.
    De este blog se puedan sacar muchos valores.
    Dicen que el bien hay que difundirlo. .El mal ya se difunde solo.
    Hay que ahogar el mal con abundancia de bien, decía San Josemaría.
    Voy a hacer de altavoz y la pondré en nuestro blog:
    Blog Católico de Javier Olivares-baionés jubilado-Baiona

    ResponderEliminar

Si quieres comentar no tengas inconveniente. Solo te ruego que seas educado y no uses nunca palabras soeces ni injuriosas. En caso contrario tendría que anularlo a continuación. Muy agradecido.

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