30 jun. 2013

Oración del Catequista


Señor Jesús:

Aquí me tienes para servirte
y colocar a tus pies la labor en que estoy empeñado.
Tú me escogiste para ser catequista,
anunciador de tu Mensaje a los hermanos.
Me siento muy pequeño e ignorante,
soy a menudo inconstante,
pero sé que Tú me necesitas.

Gracias por confiar en mí, pequeño servidor tuyo.
Estoy pronto a cumplir esta hermosa tarea
con sencillez y modestia, amor y fe.

Quiero ser instrumento tuyo
para despertar en muchos hermanos:
cariño por tu persona,
confianza en tus promesas,
deseos de seguirte como discípulo.

Bendice día a día mis esfuerzos;
pon tus palabras en mis labios,
y haz que, en comunión con mis hermanos,
pueda colaborar en extender tu Reino.

María, tu que seguiste siempre con fidelidad
las huellas de tu Hijo,
guíanos por ese mismo camino.
Amén.

Fuente: webcatolicodejavier

Reflexión: ¡Y Dios dijo, no!


Le pedí a Dios que me quitara mi orgullo, y dijo "No".
Me dijo que no era algo que Él tuviera que quitarme,
sino que yo tenía que entregar.

Le pedí a Dios que me concediera paciencia, y dijo "No".
Me dijo que la paciencia es fruto de la tribulación,
no se concede, se conquista.

Le pedí a Dios que me diera felicidad, y dijo "No".
Me dijo que Él da bendiciones,
que la felicidad depende de mí.

Le pedí a Dios que me evitara el dolor, y dijo "No".
Me dijo que el dolor y el sufrimiento me apartan
de las preocupaciones mundanas y me acercan más a Él.

Le pedí a Dios que me hiciera crecer mi espíritu, y dijo "NO".
Me dijo que debo crecer personalmente, pero que Él
me podía de vez en cuando podar.

Le pregunté a Dios si me amaba, y dijo "Sí".
Me dijo que había dado a su único Hijo
y que había muerto por mí, y que un día estaría
en el Paraíso porque tengo Fe.

Le pedí a Dios que me ayudara a Amar a otros,
como Él me ama, y dijo:
"Por fin estás comenzando a entender"

Claudia Minden Welsz

29 jun. 2013

Reflexión: No juzguemos


Un chico de 24 años viendo a través de la ventana del autobús gritó:
- ¡Papá, mira los árboles como van corriendo detrás!

El Papá sonrió y una pareja de jóvenes sentados cerca, miro al joven de 24 años con conducta infantil y murmuraron que ya estaba viejo como para andar diciendo eso. De pronto, otra vez exclamó:
- ¡Papá, mira las nubes están corriendo con nosotros!

La pareja no pudo resistirse y le dijo al anciano:
- ¿Por qué no llevas a tu hijo a un buen médico?

El anciano sonrió y dijo:
- Ya lo hice y ahora venimos del hospital. Mi hijo era ciego de nacimiento, y hoy por primera vez puede ver.

Cada persona en el planeta tiene una historia.
No juzgues a la gente antes de que realmente los conozcas.
La verdad puede sorprenderte...­
 

En Junio con el Sagrado Corazón de Jesús: Nardo para el día 30


¡Oh Sagrado Corazón, Camino, Verdad y Vida!

Meditación:
Sabes, Señor, me parece verte en una colina de la hermosa Galilea. Vestido de blanco estás, el manto no llevas, Tus discípulos están descansando y el cielo se está pintando de un rojo tornasolado. Se levanta un rico olor a tierra mojada, y sobre la colina en que pones Tu mirada un trigal se alza, parece como que el campo se ha vestido de dorado para alabar al Dios de lo alto. En la otra colina, sencillas flores multicolores esparcidas la tapizan, y sonríen al nuevo día. Más allá hay un campo ralo en el que no crece ningún sembrado. Señor, me parece que me quieres decir que el mundo así está. A pesar de que toda la tierra fue regada con la Santísima Sangre de Mi Señor, en muchos lugares la semilla no germinó pues no se trabajó con fe y amor. Fue entonces que la planta murió y la tierra en desierto se convirtió. La otra colina en la que germinan flores sencillas son las que han luchado en un campo no tan trabajado, pero donde los talentos a Dios se han presentado y El los ha premiado. El trigal del cual se saca el Pan son todos aquellos a quienes el Señor eligió para ser Sus testigos, y que se vistieron de dorado, abrazándose con nardos pues junto a El su vida han entregado.
Señor, que en la Santa Llaga de Tu Corazón nos abrazas a todos con el Fuego del Amor, escóndenos allí hoy, para evitar que caigamos en el mal. Purifícanos cual metal, para que alcancemos la Verdadera Vida en la Tierra Prometida.

Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre sí. Amén.

Florecilla: Llenemos el altar que hemos preparado de flores físicas y espirituales, y cantemos en alabanza al Corazón del Amor, que es Jesús, Nuestro Redentor.

Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.

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28 jun. 2013

Las llaves de Pedro y la espada de Pablo

 

La llave con la que Pedro abrió el corazón del Señor,
la  forjó en su arrepentimiento.

La espada con la que Pablo cambió su vida,
la  olvidó en su conversión.

La llave con la que Pedro abrió caminos al Señor,
la  compró con su entusiasmo.

La espada con la que Pablo levantó pueblos para Dios,
la  humilló con su afán de salvación.

La llave con la que Pedro descubrió la verdad de Jesús,
la  abrillantó por la confesión de su Nombre.

La espada con la que Pablo dio la vida por Cristo,
la  mantuvo limpia por sus incontables viajes.

La llave con la que Pedro abrió corazones para Cristo,
la  fortaleció por la inmensa confianza en Él.

La espada con la que Pablo defendía a Cristo,
la  cuido con su lenguaje certero y universal.

La llave con la que Pedro levantaba muertos y curaba enfermos,
la  recogió de manos de Jesucristo.

La espada con la que Pablo difundió su fe en Jesús,
la  firmaba con sus cartas y predicaciones.

La llave con la que Pedro dejó su afán de pescador,
la  olvidó con la fidelidad a Cristo.

La espada de San Pablo, cortante, viva y eficaz,
hablaba  y se movía a una con la Palabra de Dios.

La llave con la que Pedro se  hizo amigo de Jesús,
tenía  ruido de sencillez y astucia.

La espada con la que San Pablo abrió horizontes a la fe,
voló  lejos por su compromiso activo y misionero.

La llave con la que Pedro mantuvo su cercanía con Cristo,
se  hizo grande por su amistad con Él.

La espada con la que se impuso frente a las dificultades,
se  alargaba por su inmensa energía evangelizadora.

La llave con la que Pedro probó su fidelidad al Evangelio,
se  hizo más dura por su martirio.

La espada con la que venció sus muchas fragilidades,
se  dobló por su trabajo incansable.

La llave de oro con la que  Pedro guardó el depósito de la fe,
guardó  lo más importante y esencial con su primacía.

La espada con la que Pablo, como Pedro, dio razón de su fe:
se  tiñó por su sangre derramada.

Pero tanto las llaves de Pedro, como la espada de Pablo,
estuvieron fundidas por un  mismo metal: la unidad.
Por un mismo herrero: Jesús.
En una misma fragua: la fe.
En un mismo objetivo: el  Evangelio.
Con una misma mano: Dios.
Con una fuerza poderosa: el  Espíritu Santo.
En una misma familia: la  Iglesia Apostólica.

Nunca, unas llaves ni una espada, siendo tan diferentes,
han logrado abrir tantos corazones para Dios, ni de cortar
tantos hilos que tenían encadenadas conciencias y vidas,
mujeres y esclavos, ricos y pobres, continentes enteros…
para que se agarrasen a Dios.
Han sido y son, las llaves de Pedro y la espada de Pablo.

Con todo ello, en este día de los pilares de la iglesia,
tenemos un recuerdo y oración especial por ese testigo
del Evangelio que nos ensambla con el primer testimonio
de los apóstoles y que es signo de unidad, de caridad
y de comunión en toda la iglesia: el Papa Francisco.
Dios lo acompañe en su intento de renovación, profunda
y espiritual, de nuestra Iglesia.

P. Javier Leoz

En Junio con el Sagrado Corazón de Jesús: Nardo para el día 29


¡Oh Sagrado Corazón, Potestad Sublime!

Fiesta de San Pedro y San Pablo

Meditación:
Oh Jesús, Mi Buen Pastor, que nos buscas como a ovejas en la tierra desierta, que nos cuidas y nos proteges, y Tu cayado levantas para evitar que el maligno hiera a Tus corderitos. Señor, que me buscas en la noche oscura y me libras de toda amargura. Amando siento Tu Presencia, y todo lo demás desaparece; es Tu Gran Poder el que me marca el camino y me guía como a un niño. Esa Luz dorada que de Ti se desprende, y cual luciérnagas hermosas, como estrellas fugaces veo las luces de Tus Angeles. Entonces siento que Tú, Mi Dios, todo eres, todo puedes, pues eres el Rey. Señor, que a pesar de mi pequeñez a mi casa vienes, para llevarme a Ti.

Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre sí. Amén.

Florecilla: Comulguemos agradeciendo a Jesús por todas las gracias que derrama a través de Su Sagrado Corazón.

Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.

27 jun. 2013

En Junio con el Sagrado Corazón de Jesús: Nardo para el día 28


¡Oh Sagrado Corazón!

Meditación:
Oh Señor, que no sólo nos mostraste los secretos de Tu Corazón, sino que nos regalaste el Corazón de Tu Madre, la Mujer Perfecta, la Llena de Gracia, la Virgen Purísima que regaría la tierra a través de su llanto, para limpiarla de todo pecado. En la aridez flores de pureza crecerían, cultivadas por Tu Madre Bendita. María, que iluminas las tinieblas de ésta tierra yerra, con la pura nieve que cae de Tu Inmaculado Corazón, con una promesa de misericordia y perdón, haz que se abra nuestro corazón para la conversión, para esperar con alegría, en medio de toda tribulación, el Triunfo de Tu Inmaculado Corazón, por Ti profetizado.

Jaculatoria:¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre sí. Amén.

Florecilla: Hagamos en este día las consagraciones al Inmaculado Corazón de María y al Sagrado Corazón de Jesús.

Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.

26 jun. 2013

Alabado sea Jesucristo…

 
Seguir a Jesús implica poner en el centro de nuestra mirada
y de nuestro corazón a los pobres.
 
Seguir a Jesús es vivir con compasión.
Sacudirnos de encima la indiferencia.
 
Seguir a Jesús pide desarrollar la acogida.
No excluir ni excomulgar.
Derribar fronteras y construir puentes.
 
Seguir a Jesús es tomar la cruz de cada día
en comunión con Jesús
y los crucificados de la tierra.
 
Seguir a Jesús es confiar en el Padre de todos,
pedir la venida de su reino
y sembrar la esperanza de Jesús contra toda esperanza.
 
Esta es la Buena Noticia que se nos revela en Jesucristo:
Dios se nos da a sí mismo como lo que es: Amor.
 
José Antonio Pagola.
 

En Junio con el Sagrado Corazón de Jesús: Nardo para el día 27


¡Oh Sagrado Corazón, confianza y amor!

Meditación:
Jesús, mi corazón se ha puesto triste... porque Tú, que tanto nos quisiste, que nos redimiste, nos miras a través de los siglos y nos dices lleno de dolor y de amor: "...la falta de confianza lastima mis entrañas...". Señor, Tú sabes lo que siento cuando te veo clavado y muriendo por Amor, pero sin recibir amor, pues hoy nuevamente te lo negamos. No confiamos en Vos, no creemos que eres el único Dios, no vivimos para Vos, pues si te amáramos confiaríamos en Ti, y Tú serías nuestro único descanso. Señor, mi amado, Tú sabes que te amo y que por ti clamo, pero también sabes cuan pequeño es mi amor, pues muchas veces te he negado. Hoy Te pido perdón, y como sabes bien que Tú eres mi querer, te pido que aumentes mi fe, que me bañes en el manantial de Tu amor, para ser así el más fiel a mi Rey. Que sea como Tu Mamá: fiel por toda la eternidad. Y hoy te digo despacito y al oído, a Ti, Mi Cristo, a Ti, Mi Señor Bendito: "Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío. Sé mío".

Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre sí. Amén.

Florecilla: Digamos varias veces al día "Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío, más aumenta mi fe".

Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.

25 jun. 2013

En Junio con el Sagrado Corazón de Jesús: Nardo para el día 26


¡Oh Corazón Sagrado, amado reposo de las almas!

Meditación:
¿Sabes, Señor?, cuando te miro Tú sabes que sonrío, pues veo Tu Dulzura y Poder. Yo sé que eres mi Rey, sé cuánto me conoces y me quieres, que estás junto a mí y me sigues, que evitas que caiga, y que consuelas mi alma. Cuando tengo dolor, cuando la oscuridad me quiere atrapar, Te me acercas y Tu mano me das, y es entonces cuando siento cuánto me cuidas. Y me dices: "descansa ya, pues Yo, el Amor, estoy junto a vos". Es allí cuando se disipa mi aflicción y siento Tu calor, me siento dichoso y mi alma goza. Y el dolor y la noche ya no están, pues Tú lo permitiste para que vea mi debilidad y conozca Tu Fortaleza. El sufrimiento que purifica, la oscuridad que hace ver la Luz, porque allí siempre estas Tú.

Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre sí. Amén.

Florecilla: Preparemos y seamos un Altar a Jesús, tanto físico como espiritual, para agradecer cuánto nos da.

Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.

24 jun. 2013

En Junio con el Sagrado Corazón de Jesús: Nardo para el día 25


¡Oh Sagrado Corazón, fuente de unión!

Meditación:
¿Señor, me dejas espiar por una rendija en Tu vida...? Te veo caminando por la pequeña Nazaret, pero no pareces un rey... tampoco un juez. Te ves esbelto, fuerte, de rostro hermoso. Tu mirada es profunda... miras los corazones de todos los hombres. Junto a Ti algunos discípulos van caminando, creo que son Pedro, Santiago y Juan... los escucho hablar de otros hermanos que han encontrado, y dicen que no tienen un corazón sano. De repente los miras y con imponente voz interrumpes su conversación. Se Te escucha decir: "no os quiero ver juzgar, sino sólo amar y predicar para cambiar lo que está mal...". Los discípulos hacen silencio, pues ha hablado el Maestro.
Y ahora me imagino, Señor, verte caminar aquí... a mi lado, y que yo también voy hablando de mis hermanos. Señor, Tú me dirías lo mismo y me recordarais Tus enseñanzas: "...así como juzguéis seréis juzgados...", o aquella otra: "...el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra...". Señor, creo que no soportaría Tu Mirada, pues cómo verías mi alma, la verías manchada. Señor, yo también voy a hacer silencio, para sacar de mi corazón todo lo que no es bueno y poder seguir así las enseñanzas de mi Maestro. Señor, no permitas que yo ponga discordia, porque conozco Tu gran Misericordia. Haz que busque la unión como símbolo de amor, para ser Uno como lo sos Vos con el Creador y el Espíritu de Santificación.

Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre sí. Amén.

Florecilla: Oremos para que descienda el Espíritu Santo sobre nosotros, y que por Su intermedio nos sigamos purificando, conociendo todo aquello en lo que a Dios no agradamos.

Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.

23 jun. 2013

En Junio con el Sagrado Corazón de Jesús: Nardo para el día 24


¡Oh Sagrado Corazón, que te hiciste mi hermano!

Meditación:
Pobre, mi Jesús, que con dulzura nos quieres llevar a la Tierra Prometida. ¿Sabes, Señor, qué pienso cuando aún te miro clavado en el Madero... cuando veo Tu Corazón sangrar? Con un suspiro lleno de dolor quisiera bajarte de la Cruz, sacarte esos clavos, borrar de Tu Frente todos los pecados que desfiguraron Tu Amado Rostro Santo. Y Tú, con esa Mirada pides amor en un mundo que se olvidó de Dios, que sólo busca el placer, la vanidad, no pensar en los demás para vivir en el yo. Señor, qué lejos de Tus enseñanzas Tú nos viniste a liberar, a mostrar que teníamos que morir a nosotros mismos para vivir en Cristo. Señor, darse por los demás hasta morir. Sí, Tú me lo viniste a decir y yo lo olvidé, el mundo me hizo sordo de corazón y dejé de oír Tu Voz. Creí que yo solo podía, que triunfaría y viviría la buena vida. ¿Qué vida, Señor, si así yo moría, y a pesar de que todo tenía me encontraba con el alma vacía? Jesús, mi amado, Jesús, mi hermano que todo nos has dado, hazme escuchar Tu hermosa Voz como mi hermano mayor que me miras y me guías, y eres fuente de verdadera alegría. Porque sabes, mi Señor, aún cuando todo me sacaras, si aun tengo Tu Mirada. destella mi alma porque sé que Tú me amas.

Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre sí. Amén.

Florecilla: Seamos sencillos y regalemos sonrisas y consuelo a todos los que están sufriendo, aún cuando nosotros estemos en el huerto.

Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.

22 jun. 2013

En Junio con el Sagrado Corazón de Jesús: Nardo para el día 23


¡Oh Sagrado Corazón, abundancia de Amor!

Meditación:
¡Oh Señor! Quién pudiera conocerte verdaderamente a Vos, Señor que te hiciste Hombre y pescador, para enseñarnos a trabajar en el Amor. ¡Oh Señor!, que a todos buscas. Tú, el Rey, te sentabas en una barca y desde el lago de Galilea enseñabas Tu Palabra. Tú, que a los leprosos curabas y sanabas las almas. Tu mirada era sólo Amor y ofrenda del dolor que causaba el hedor de las almas putrefactas. Tú, Señor, que conoces todos nuestros pecados pero a pesar de eso nos sigues amando. Tú, que por nosotros te sigues dando, para que volvamos a Tu lado. Tú, Señor, que por gran Misterio nos quieres dar un corazón nuevo para nacer a Vos y vivir en unión con Nuestro Creador. Señor, que nos regalas la esperanza de habitar algún día en eterna alabanza en la Morada Santa, permite a este siervo Tuyo tirar las redes para llevar a mis hermanos hacia Tus Benditas Manos.

Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre sí. Amén.

Florecilla:Pidamos al Señor, en humilde oración, que podamos ayudar a la conversión de nuestros hermanos.

Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.

21 jun. 2013

Colorea y aprende la Oración del Ángel de Nuestra Señora de Fátima



Reflexión - La madre que no quiso morir: Devoción Tres Avemarías

 

Una mujer joven se moría... Casada con un médico, ni éste ni los más especializados compañeros de profesión que habían acudido a examinar a la enferma, encontraban recursos en la ciencia con que poder curarla.

Resignado el marido, atendió la petición de la enferma: «¡Qué venga un sacerdote!»
Y el sacerdote acudió al domicilio que se le había indicado, y encontró junto al lecho de la paciente al marido y los dos hijos que del matrimonio habían nacido. El mayor contaba tres años y el menor de los niños tenía poco más del año.

Se retiró el doctor con sus hijos, para que confesara la enferma...
Cuando el sacerdote preguntó a ésta si aceptaba la muerte, la joven madre, cobrando energías, contestó:
—¡Padre, no quiero morir...!
Y se echó a llorar, diciendo:
—No por mí, sino por mis hijos y mi marido.
Calmada luego, exclamó:
—¡Hágase la voluntad de Dios! Pero... quiera Dios librarme de la muerte. ¡Se lo pido con toda mi alma!
Entonces, el confesor le dijo:
—Ponga usted por intercesora a la Santísima Virgen, que Ella es Madre y sabrá comprenderla como nadie... ¡Y Ella todo lo puede cerca de Dios!

Y sacando del libro de oraciones una estampa de las tres Avemarías y una novena, se las dio a la enferma, indicando:
—He aquí una devoción muy eficaz. Comience hoy mismo a rezar las tres Avemarías, y juntos  usted con su marido y sus niños, invoquen a María, Omnipotencia Suplicante, Madre de la Sabiduría infinita y Madre nuestra de Misericordia. ¡Pongámoslo así todo en sus manos!

Tres días más tarde, el marido acudió a la iglesia preguntando por el sacerdote que había confesado a su mujer, y al verle éste se apresuró a decirle:
—¿Qué pasa, doctor? ¿Cómo sigue la enferma?
Y el médico, con irreprimible emoción, le contestó:
—¡Padre, milagro de la Virgen! Mi mujer, inexplicablemente, está fuera de peligro y en franca mejoría.
Y, serenándose, añadió:
—Tan pronto salió usted de mi casa el otro día, pusimos en práctica su consejo, y dimos comienzo al rezo de las tres Avemarías; arrodillados mi hijo mayor y yo, y en pie, a la cabecera de la cama de su madre, el pequeñín... ¡Y con qué fervor las rezamos, Padre! Igual hicimos el segundo día y hoy por la mañana.., Y esta tarde advertí, con asombro, que la fiebre casi había desaparecido... Y al llegar mis compañeros a efectuar su diaria visita, se sorprendieron igualmente del cambio producido, que no tenía explicación científica... ¡Se ha curado! Ofrezca, Padre, mañana, la Santa Misa en acción de gracias a Dios y a Nuestra Señora de las tres Avemarías.

 

En Junio con el Sagrado Corazón de Jesús: Nardo para el día 22


¡Oh Sagrado Corazón, Corazón Eucarístico!

Meditación:
¡Oh Señor, Oh Mi Amor! Que aquel Jueves Santo te quisiste quedar entre nosotros perpetuado en el Pan Sagrado. Señor, te conviertes en nuestro Alimento para que algún día veamos el Cielo. Cuántos hoy del Supremo Regalo se han olvidado y lo han despreciado, cuántos hermanos están profanando Tu Cuerpo Santo. Sabes, Señor, muy pocos creen que estás en el Pan Vivo, que el Vino en Tu Sacratísima Sangre se ha convertido... ¡Oh Mi Cristo, cuántos corazones perdidos!
Señor que nos obsequias en las Especies Santas la Vida de las almas, qué pocas de ellas. Te besan cuando en ellas entras. Jacinta de Fátima te llamaba el Jesús Escondido, al saber que estabas en el Pan Bendito. ¡Oh Señor, que renuevas el Supremo Sacrificio y te ofreces permanentemente para nuestra salvación! Te pido perdón por todos los que no sabemos verte presente en el Pan de Dios y no te damos permanente adoración!.

Jaculatoria:¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre sí. Amén.

Florecilla: Ofrezcamos una mortificación al Señor por todos los ultrajes y sacrilegios cometidos contra Su Santísimo Cuerpo y Sacratísima Sangre.

Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.
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20 jun. 2013

En Junio con el Sagrado Corazón de Jesús: Nardo para el día 21


¡Oh Sagrado Corazón, Indulgente y Glorioso!

Meditación:
Señor, a pesar de que Tu Corazón ya no latía, Tu Madre sabía que volverías. Ella con gran Dolor te aguardaba en oración, Ella esperaba, destrozada y angustiada, Ella confiaba en Tu Palabra. Señor de la Esperanza, Señor de la Verdad que enseñas a Tu Iglesia, a pesar de su tibieza, que Tu Palabra no pasará, que todo se cumplirá. Por eso aquella Dulce Muchacha de Nazaret, la Joven Madre de Belén, la Dolorosa del Calvario, nos mostraría que con amor y Fe que te volveríamos a ver. Es por eso que a Ella te presentaste para consolarla y alegrarla, pues El Santo, Su Hijo Amado, había Resucitado. ¡Cuál no fue el Gozo de aquella Santa Madre!. Alegrémonos con María pues Jesús está vivo, en Cuerpo y Alma, vivo hace dos mil años y vivo hoy. No prediquemos a un Cristo Muerto, ya que ¡el Señor Resucitó!. ¡Gloria a Dios!.
Y Este Señor está a nuestro lado, porque la Santa Palabra cumpliéndose está. Él nos dijo: "...donde dos o más estén reunidos en Mi Nombre, Yo estaré en medio de ellos". Hagamos lo que nos ordena nuestro Señor: "vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva...éstas son las señales que acompañarán a los que crean: en Mi Nombre echarán demonios y hablarán nuevas lenguas, tomarán con sus manos serpientes y si beben algún veneno, no les hará daño, impondrán las manos sobre los enfermos y quedarán sanos..." (Marcos 16, 15-20). Cristo está vivo, es el Único Dios y todo lo hace El, es el Señor que sigue haciendo milagros y acompañándonos...seamos sus humildes instrumentos.

Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén.

Florecilla:Que testimoniemos a nuestros hermanos que Jesús está vivo, cumpliendo sus mandatos.

Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.

 

19 jun. 2013

En Junio con el Sagrado Corazón de Jesús: Nardo para el día 20


¡Oh Sagrado Corazón, Corazón del Supremo Amor!


Meditación: Oh Señor, todo se ha consumado, todo nos has dado... la tierra ha crujido cual grito dado por la creación. Ha muerto el Salvador, el Hijo de Dios, lo hemos matado. Tú, mi Amado, mi Buen Jesús todo enllagado, con Tu Cuerpo destrozado te encuentras colgado, Tus Ojos se han cerrado... el cruel suplicio ha terminado. Te bajan de la Cruz, y Tu Pobre Santa Madre, desgarrada, te recibe en sus Brazos. Con gemidos y llanto, se ha atravesado su Santo Corazón por una espada de dolor. Parece acunarte como lo hacía en las claras mañanas de Belén, Ella te besa y te acaricia, tratando de devolverte la vida. Señor, permíteme besarte y acariciarte como lo hace Tu Madre, porque Tú por mí te entregaste. Permíteme dar todo por mis hermanos, aunque tenga que pasar por un calvario. Permíteme estar contigo, aún cuando no lo merezco, pues he dejado que mi corazón se ponga duro y maltrecho. Permíteme acompañarte en el dolor, porque así es el Verdadero Amor: compartir el sufrimiento y ser consuelo.

Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre sí. Amén.

Florecilla: Meditemos sobre los últimos momentos de la Pasión del Señor y el dolor de Su Santa Madre.

Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.


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18 jun. 2013

Tú dices... Dios te dice


Tú dices: "Es imposible"
Dios te dice: Todo es posible. (Lc 18, 27)

Tú dices: "Estoy muy cansado."
Dios te dice: Yo te haré descansar. (Mt 11, 28-30)

Tú dices: "Nadie me ama en verdad."
Dios te dice: Yo te amo. (Jn 3, 16; Jn 13, 34)

Tú dices: "No puedo seguir."
Dios te dice: Mi gracia es suficiente. (2 Co 12, 9; Sal 91, 15)

Tú dices: "No puedo resolver las cosas."
Dios te dice: Yo dirijo tus pasos. (Pr 3. 5-6)

Tú dices: "Yo no lo puedo hacer."
Dios te dice: Todo lo puedes hacer. (Flp 4, 13)

Tú dices: "Yo no soy capaz."
Dios te dice: Yo soy capaz.
(2 Co 9, 8)

Tú dices: "No vale la pena."
Dios te dice: Si valdrá la pena.
(Rm 8, 28)

Tú dices: "No me puedo perdonar."
Dios te dice: YO TE PERDONO.
(1 Jn 1, 9; Rm 8, 1)

Tú dices: "No lo puedo administrar."
Dios te dice: Yo supliré todo lo que necesitas. (Flp 4, 19)

Tú dices: "Tengo miedo."
Dios te dice: No te he dado un espíritu de temor. (1 Tm 1, 7)

Tú dices: "Siempre estoy preocupado y frustrado."
Dios te dice: Hecha tus cargas sobre mi.
(1 Pe 5, 7)

Tú dices: "No tengo suficiente fe."
Dios te dice: Yo le he dado a todos una medida de fe. (Rm 12. 3)

Tú dices: "No soy suficientemente inteligente."
Dios te dice: Yo te doy sabiduría. (1 Co 1, 30)

Tú dices: "Me siento muy solo."
Dios te dice: Nunca te dejaré, ni te desampararé.
(Hb 13, 5)

En Junio con el Sagrado Corazón de Jesús: Nardo para el día 19


¡Oh Sagrado Corazón, Corazón Misericordioso!

Meditación:
El viento arrecia, parece que la tierra se pone desierta, todo se oscurece... se va la Luz del mundo, y te escucho decir: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen..." y de repente se oye un grito desgarrador: "Padre, en Tus Manos encomiendo Mi Espíritu". Mi Dulce Jesús ha muerto, mi Dios ha muerto... lo hemos matado. De nuestro corazón aún hoy lo arrancamos, la tierra tiembla... por eso nuevamente están aquí las tinieblas. Tu Cuerpo Santo cuelga inerte, pero a pesar del temor, un soldado con la lanza abre Tu Costado, y brotan de Él Tu última gota de Sangre, y Agua. La Sangre de la Redención, el Agua del Perdón. Así la Luz de Tu Misericordia nos baña en los sublimes Sacramentos que dejaste en Tu Iglesia Santa. Señor, mi Jesús amado, mi Redentor, me atrevo a pedirte a Vos que me liberes hoy y me enseñes a pedir perdón, para mi sanación, bañándome con los Rayos de Tu Misericordioso Corazón. Que goce así de la Nueva Jerusalén que algún día veré.

Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre sí. Amén.

Florecilla: Recemos la coronilla a La Divina Misericordia dada por el mismo Jesús a Sor Faustina Kowalska.

Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.

17 jun. 2013

En Junio con el Sagrado Corazón de Jesús: Nardo para el día 18


¡Oh Sagrado Corazón, sediento de amor!

Meditación:
Jesús, Jesús... ya sobre la tierra te han elevado, no puedes sostener Tu Cabeza, de Ella Sangre gotea... de Tu Santa Boca salen hilos de Sangre. Señor, te escucho decir: "tengo sed...", pero me miras a mí, ¿Señor, tienes sed de mí?, ¿de esta pobre criatura? Repites "tengo sed...", sí, Señor, sed de amor, sed de éste pobre amor que te niego yo... perdón Señor, ¡perdón Mi Dios! Mi Cristo, mi amado, escúchame bien, ya que te lo digo de corazón: "Jesús en Ti confío, perdona todos mis olvidos, "Jesús en Ti confío", perdona porque te he hecho un "mendigo", un mendigo de amor, que espera a mi pobre corazón.

Padre, míralos. Mira a Tu Hijo aún mancillado, mira a Su Madre también Crucificada, cambia nuestro corazón para que siendo hijos Tuyos, te llenemos de orgullo.

Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre sí. Amén.

Florecilla: Hagamos una Hora Santa de Adoración Eucarística.

Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.

16 jun. 2013

Reflexión: Hijos, padres y abuelos.


Hay un momento en la vida, en el que los padres nos quedamos «huérfanos» de nuestros hijos.

Los chicos crecen sin pedir permiso a la vida, con una estridencia alegre y a veces, con una alardeada arrogancia. Pero no crecen todos los días, crecen de repente.
 
Un día, se sientan junto a ti y con una increíble naturalidad, te dicen cosas que te indican que aquella criatura de pasitos temblorosos e inseguros que hasta ayer necesitaba pañales, ya creció.

¿Cuándo creció?… No me he dado ni cuenta.
¿Dónde quedaron las fiestas infantiles, los juegos en la arena, los cumpleaños con payasos?

Crecieron en un ritual de obediencia orgánica y desobediencia civil y ahora estás ahí, en la puerta de la disco, esperando ansioso que salga y sin problemas… Pero no estás solo, hay toda una fila de «padres y madres taxistas» esperando a sus hijas e hijos para llevarlos a casa.
 
Vaya escena, por un lado están nuestros hijos, entre hamburguesas y gaseosas; con el uniforme de su generación y sus incómodas mochilas en la espalda. Y, por otro, estamos nosotros, con el pelo cano por la edad y por el silencioso sufrimiento…

Y son nuestros hijos; a los que amamos a pesar de los golpes de las modas, de las escasas noches de paz, de las malas noticias y la dictadura de los horarios. Crecieron observando y aprendiendo de nuestros errores y nuestros aciertos; principalmente de los errores que esperamos no repitan…

Y nos cansamos de ir detrás de ellos de un lado para otro, hasta que, de pronto, no sabemos cómo, nos quedamos «huérfanos» de hijos. Ya no tenemos que ir a buscarlos a las puertas de las discotecas y los cines. Ya no tenemos que llevarlos ni recogerlos de la clase de música, del fútbol, el ballet o la natación. Salieron del asiento de atrás y se sentaron al volante de sus propias vidas.

Quizás debimos haber pasado más tiempo respirando conversaciones y confidencias entre las sábanas de la infancia; o cuando eran adolescentes, ¿Por qué no pasamos más tiempo con ellos en sus habitaciones cubiertas de posters, agendas coloridas y música ensordecedora?
Ahora ya es tarde, crecieron sin que invirtiéramos en ellos nuestro tiempo y afecto.

Al principio nos acompañaban al campo, a la playa, a la piscina y reuniones con amigos y familiares. Compartíamos la Navidad y los días festivos, había peleas en el auto por sentarse al lado de la ventanilla, por los chicles y por escuchar la música de moda. Pero llegó el tiempo en el que viajar con los padres se transformó en esfuerzo y aburrimiento, no podían dejar a sus amigos o sus primeros amores. Y los padres quedamos totalmente marginados por nuestros hijos. Por fin teníamos la tranquilidad que siempre habíamos deseado… aunque no era como habíamos soñado.

Ahora los miramos de lejos, casi siempre en silencio, esperando que elijan bien en la búsqueda de la felicidad y encuentren su lugar en la vida, de la manera menos complicada posible.

En cualquier momento nos darán nietos. Los nietos serán para nosotros la oportunidad de brindar cariño y ternura sin tener que hacer nada. No tenemos que educar, corregir, disciplinar… Eso se acabó, ahora nos toca simplemente amar generosamente, sin límites, porque quizás es nuestra última oportunidad de amar sin pensar en nada más.

Así somos y así vivimos, pero personalmente creo que es posible que lo que ahora tratamos de hacer con nuestros nietos lo hubiéramos hecho con nuestros hijos, antes de que crecieran demasiado. Estoy seguro de que no estamos obligados a ser padres mediocres y abuelos maravillosos; podemos ser buenos padres y buenos abuelos.

«Solo aprendemos a ser hijos,
después de ser padres
y solo aprendemos a ser padres,
después de ser abuelos…
es como si solo aprendiéramos a vivir,
después de que la vida pasó»

Fuente: www.reflexionesparaelalma.net

En Junio con el Sagrado Corazón de Jesús: Nardo para el día 17


¡Oh Sagrado Corazón, taladrado por clavos!

Meditación:
Llegaste Señor... es la cima del Gólgota, la montaña de nuestra maldad y miserias. La regaste con Tu Preciosísima Sangre, y ahora Señor, en la hora en que el infierno todo te destroza, es el momento de Tu Victoria, el supremo misterio que comenzaste en el Huerto. La mañana se pone oscura, parece que el cielo ha perdido toda hermosura. El Madero, Tu Madre, Juan, y algunas pocas mujeres y discípulos te acompañan en Tu momento final. Los soldados han comenzado su trabajo y taladran en Tu Santo Cuerpo los clavos, te han desnudado. Pobre mi Señor, pobre mi Amor, se desgarra aún más Tu Corazón, y el de Tu Santa Madre despedazándose está... quisiera gritar "¡basta ya!", pero al igual que hoy, ya nadie detendrá Tu Pasión. ¡No quieren parar, no quieren escuchar!

¿Y saben, hermanos?, el Calvario de ayer y hoy es parte del plan más sublime de Amor que hizo nuestro Dios para nuestra salvación, es el Triunfo del Corazón. Sí, del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María. Y así ayer como hoy, mi Señor, quiero bajarte de la Cruz, quiero sacarte los clavos que yo mismo te he clavado con mi pecado. Permíteme morir por Ti para resucitar en Ti.

Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre sí. Amén.

Florecilla: Que podamos morir a nuestra voluntad, sacando afuera todo lo que no es de Dios, y viviendo cada instante como lo haría el Señor .

Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.

http://es.catholic.net
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